Seguidores

sábado, 22 de noviembre de 2008

Tú, mi refugio

Hubo un tiempo en que tú fuiste mi refugio. Corría hacía ti siempre que necesitaba encontrar ternura, comprensión, olvidar mi soledad en compañía. Nunca encontré rechazo, al menos yo no lo noté y allí junto a ti renacía de mis cenizas.

Existió una época en mi vida en la que fui feliz. Murió una mañana sin que pudiera hacer nada por ella, fue inevitable; cómo cuando se te cae un jarrón de porcelana al suelo cuándo más cuidado tienes y lo estás tratando con más mimo, se resbala de las manos… el estrépito al caer y ver los trozos de esa belleza esparcidos por el suelo causa dolor, estupefacción, recoger los pedazos más grandes y ver como quedan juntándolos otra vez es terrible porque sabes a ciencia cierta que ya nunca será el mismo, ya siempre lo verás roto mientras el viento se lleva parte de su materia y su alma voló a un lejano lugar dónde la belleza se siente protegida.



Hoy he recordado aquel refugio con mucha nostalgia, he vuelto con la imaginación, me he sentado a tu lado he intentado entrar en ti, comprender por qué el tiempo aja sentimientos tan nobles pero tú ya no eres el que fuiste, aquel desapareció y he comprendido todo.

Desde ahora, he decidido, aunque nunca te lo diré, refugiarme en tu mirada, siempre será mejor que no tener nada. Tu mirada que llena el gran vacío que es mi vida.



Carol




17 comentarios:

seriecito dijo...

Carol:
Para mí siempre es mejor un jarrón recompuesto, aunque se note, que roto. La voluntad de recomponerlo, es un acto noble y reconfortante, porque busca de nuevo la belleza.

Refugiarse en la mirada de alguien, es mejor que evitarla. Quien tiene la fortaleza y valentía de mirar a los ojos, no tiene la intención de engañar y es un gesto de nobleza.

Recordar, siempre es mejor que olvidar. Olvidar es "cerrar" en falso, recordar es el puente para asimilar.

Me gusta tu escrito...

Salu2

Nuria dijo...

Pero eso requiere que ambas partes estén dispuestas a recomponer el jarrón... una sola no es suficiente...

A veces una mirada encierra mil explicaciones.

Aunque no estoy de acuerdo con tu ultima frase Luis. Recordar a veces hace más daño que intentar olvidar, una vez lo has asimilado.
Es decir, lo afrontas, lo asimilas, sabes que tendrás que vivir con ello, e intentas olvidar o apartarlo a un rincón de tu mente... No sé si me explico...

Un bico a los dos

Carol dijo...

Seriecito, cuando se nos rompe “algo” de gran valor para nosotros siempre tendemos a restaurarlo, a volver a pegar los trozos pero salvo que seamos unos perfectos restauradores el arreglo se nota, pero no es eso lo peor, es la fragilidad que adquiere al haber sido roto una vez y cuantas más veces se rompe más delicado se vuelve.

Te puedes refugiar en la mirada que desprende una fotografía, tal vez puedes estar años haciéndolo, depende del carácter de cada uno.

Nuria tiene mucha razón al decir que se necesitan dos de acuerdo para esta clase de arreglos y cuando no es posible lo ideal es alejarse del otro e intentar olvidar.

Besos.

luna dijo...

Tu entrada es muy bonita.

Escrita de forma calara, po'etica al mismo tiempo que exp'icita.

Te das cuenta que hablas siempre en pasado?
Hubo un tiempo,.... Existi'o una 'epoca.....

Hoy he recordado,..... he intentado comprender..., pero ya no eres el que fuiste..... aquel desapareci'o...

La exposici'on es clara. Lo que falta es el punto y final.

Un sobreponese, respirar hondo y seguir adelante.\\

El que vive en el pasado, no va a ninguna parte, esta parado.

No llenes tu vida de miradas que no te miran. Est'an vac'ias.....

Mira tu con vida, y busca , encontrar'as otros ojos que den vida a tu vida.

Tener esperanza es estar vivo.
Sonhar es vivir....

Un beso fuerte.
Sigo pensando que escribes divinamente. No dejes de hacerlo


(perd'on por las falas de ortoraf'i y acentos, pero escribo con teclado americano)

Nuria dijo...

Me ha encantado esto:
"No llenes tu vida de miradas que no te miran. Están vacías.....

Mira tu con vida, y busca , encontrarás otros ojos que den vida a tu vida."

Carol dijo...

Es precioso lo que me dice Luna, yo lo intento pero soy de esas personas en las que el pasado tiene más fuerza que el presente, en el presente intento no hacer nada que luego se convierta en un pasado de pesadillas. Siempre he vivido el presente sin apreciarlo demasiado, hasta con las tragedias que algunas ha habido en mi vida he sufrido más recordándolas que viviéndolas in situ. No sé si me entiendes.

Gracias por esas frases tan hermosas que también han gustado a Nuria.

Besitos Luna.

luna dijo...

Carol, por experiencia te digo, que es muy importante vivir el presente.

El que vive del pasado no tiene proyectos, no sueña, no anhela.

El que sólo vive el futuro, tampoco. Siempre esperando que ocurra no sé qué...
Cuando se dá cuenta, no ha disfrutado de nada, porque en cuanto llega lo que anhela, deja de prestarle atención y vuelve a desear que ocurra otra cosa....

Y cuando te das cuenta.... no has vivido, no has saboreado, no has disfrutado.... la vida se ha pasado, tienes el pelo blanco, el cuerpo cansado, te fallan las fuerzas, cada dia tu actividad física y mental es menor, menos ágil........ y entonces, quieto, sólo te queda el pasado...

Hemos de vivir el presente, minuto a minuto, saborearlo, valorarlo, exprimirlo, y si no nos gusta, cambiarlo rápidamente, para que, cuando sea pasado, siga haciéndonos feliz......

Con las tragédias, muchas inevitábles, hemos de asumirlas, reconocerlas e identificarlas. Han ocurrido y eso es inamovible, pero no hagamos de eso una dramatización, un replay .

Guardémoslas en el dossier de "Vivencias archivadas"

Y pasemos al presente. Hoy, ahora.

Muchos besos.

Eva. dijo...

EStoy totalamente de acuerdo con Luna.
Hay que vivir el presente y disfrutar el día a día, ahora bien yo llege a esta conclusion debio a una serie de acontecimientos muy amargos...
LO que quiero decir és, que por mucho que intentenmos recomendarle a alguien que lo haga yo pienso que se llega a este convenciomiento por uno mismo... ¿no lo creis asi?

Yo tambien creo que escribes de maravilla...
Un bico
EVA.

luna dijo...

Si, Eva, estoy de acuerdo.
Aunque hagamos las recomendaciones para que esas personas no sufran como nosotros, muchas veces si hace reflexionar las experiencias relatadas.

En mi caso, llegué a una depresión, y sobretodo me instalé en ella, por conductas aprendidas.

Después de trabajar con una profesional y leer mucho, me di cuenta.

Ahora procuro no parecerle a ella, pues en su dia vi a lo que llevaba, y sigo viéndolo, pues es una persona anciana, que sigue instalada en sus "desgracias", dolores y obsesiones, pero ya es muy mayor para hacer una modificación de conducta.

Si quiero buscar algo positivo en esto (que hay poco, pobrecilla) es que es el espejo donde no me quiero ver...

No soy como ella, porque conozco el final.
Estoy hablando de mi madre.

Un beso fuerte.

Nuria dijo...

Por una parte, efectivamente por mucho que te digan los demás, uno ha de madurar la pena, o el dolor desde dentro y dar el primer paso para salir del pozo. Eso requiere más o menos tiempo dependiendo del problema en cuestión, del momento en que se encuentre uno, de las experiencias vividas, de la comprensión del mismo, etc...

Pero aunque tiene que partir de uno mismo "sanar", es fundamental apoyarse y contar con las personas que te quieren, hablarles, echarlo todo fuera, aún a costa de parecer reiterativo... En sus manos no estará una varita mágica para aliviar nuestro dolor, pero es un buen bálsamo, y una manera de ir poco a poco mirando hacia delante, hacia el presente.

Hay días que cuesta más que otros, pero cada milímetro ganado, es una victoria. Aunque hay momentos (en eso entiendo a Carol, en que los recuerdos te asaltan con tanta fuerza, que los revives, y duele y te quedas parada sin avanzar).

luna dijo...

Claro que tenéis razón las dos!!!!!!!

Pero como tu dices, depende de la persona......

Bueno, a veces, por reiterar el comportamiento tozudamente, nos instalamos en una noria.

Nuestra actitud frente a los problemas, a la tristeza, a las penas y desgracias, siempre es el mismo. Y el resultado es simpre el mismo también, dá igual el motivo.

Así que estamos permanentemente como el pez que se muerde la cola.

Que tipo de respuesta, de conducta, nos hace indefectiblemete sufrir de esa manera?

Nos damos pena?
Llamamos la ateción con conductas de sufrimiento, dolor.......
Nos gusta ser y dejarnos ver como inválidas?
Pensamos que si no sufrimos suficiente, no cumplimos bien con el duelo?

Bueno, pues a analizar y cambiar.

Ques fácil?
NOOOOOOO, Es muy difícil. Quizás tanto, que por eso prefiramos seguir instalados en esa noria....

Que se puede cambiar, SIIIIIIIIII

Un besote grande

Nuria dijo...

Yo me tenía que haber ido de viaje contigo Luna...hubiese venido con el alma como nueva, ;-)

Un bico

Carol dijo...

Hola Eva, disculpa que no te haya saludado antes, un despiste imperdonable.

Voy a llevar a la practica los buenos consejos que me habéis dado y enriquecer el más el presente, como todo el mundo tengo recuerdos tristes y maravillosos.

Lo más difícil es darme cuenta de que el presente que vivo es bueno y no esperar a perderlo para apreciarlo.

Muchas gracias por tus palabras.

Un beso.

Nuria dijo...

Una cosa buena del presente: para mi, haberos encontrado (a Luna, a Luis, a ti...), compartir nuestros rincones en forma de blog, charlar, debatir...

Un bico

Eva. dijo...

Sobran las disculpas Carol, espero ser bien acojida en tu rincon.
Y si Nuria yo tambien estoy feliz de formar parte de esto junto a vosotros.
UN bico
EVA.

luna dijo...

Si, para mí, ha sido un gran descubrimiento, encontraros , ver que hay gente que le gusta "filosofar", compartir sentimientos, emociones.

Carol, me quedo con tus palabras:
"No hay que esperar que el presente sea pasado, para apreciarlo"

Voy a procurar ponerlo en práctica también.

Un besote a todos.

Carol dijo...

Por supuesto que eres bien acogida Eva, estoy encantada con tus visitas y con todas las que me han hecho.

Estás en un lugar lejos del mundanal ruido, dónde podemos encontrarnos y hablar entre amigos.

Ven siempre que quieras, me darás una alegría.

Un beso.