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miércoles, 11 de enero de 2012

Mira qué luna...

Mi cielo estrellado era un cuadrado: el que formaba el ventanal de la terraza.



La Luna entre los tejados. Una luna llena muy brillante, luminosa, cercana.

La imaginé reflejada en mi playa…, mientras un suave viento rizaba con mimo el agua. De repente, no pude evadirme como otras veces y volví a quedar anclada al paisaje y al lugar dónde estaba.



Abrí el ventanal para ver la Luna sin cristales de por medio y me pareció poder tocarla con las manos, la abarqué con ellas formando un cuadro pequeño. ¿A dónde tendría que ir para observarla sin tejados? Lejos…



Es tan raro poder verla en cielos siempre nublados que el solo hecho de hacerlo con tanta nitidez sin una nube de por medio ya es un éxito y una gran satisfacción.

Tener un rato para contemplarla… un lujo. Sentir su influjo…



Eso fue anoche, hoy no está visible, la oculta la niebla, no hay cielo estrellado con el que poder consolarme de la pérdida de la Luna…



Con un poco de suerte tal vez mañana la vuelva a ver en soledad desaprovechando así esta preciosa Luna de invierno, que en la playa bien abrigados…, junto al ser amado, puede llegar a ser algo maravilloso.



Presiento que esas experiencias ya nunca las tendré. Sueños imposibles. Pero… ¿Y sí…?



...Siento en mis hombros dos  manos que me acarician...perdonad...






Carol

7 comentarios:

Laura Sanchez dijo...

Siempre me ha encantado la luna pero la manera que tienes de describirla es maravillosa y llena de metáforas

Un saludo desde las camelias ^^

Mar dijo...

No hay que disculparse... sino aprovechar el momento que brindan esas manos ;-)

Cierto que estas noches atrás estaba la Luna preciosa. Aquí se podía observar en una noche despejada.

Bss.

Carol dijo...

Gracias Laura por venir.

La luna tiene ese encanto al que todos los humanos sucumbimos y no nos cansamos de hacerlo durante toda la vida.

Un saludo afectuoso.

Carol dijo...

Contemplar la luna... es mejor hacerlo en compañía aunque no siempre se puede, pero...si después llega él pues hay que aprovechar el momento, cómo bien dices, Mar.

Besos.

mimbre dijo...

Hola Carol...
Desde siempre me atrajo la luna llena, algo magico y misterioso...
Recuerdos de otras vidas tal vez, no se.. pero de una sola cosa estoy seguro, solo el hombre la idolatra, el resto de los animales no...Curioso verdad¡¡
Gracias por tus conceptos, Amiga mia¡¡ Buen año para ti tambíen¡¡
Osvaldo

Carol dijo...

¡Hola Osvaldo! Es curioso,sí, lo que comentas y sin embargo la luna ejerce influencias sobre los seres de este mundo, los mares, la naturaleza...

Pero además es preciosa cuando está llena y nos ilumina desde tan lejos.

Te deseo lo mejor en este nuevo año y sigas creando poemas tan bellos.

Un fuerte abrazo, amigo.

Carol dijo...

Laura, por si pasas por aquí, he pasado por tu blog y no he podido dejarte un comentario, se queda la página en blanco y no lo consigo. Lo seguiré intentando.

Saludos afectuosos.