
Quise huir lejos de la tristeza
mas ella me persiguió implacable
me abrazó con sin igual sutileza
alejó de mí todo lo que es agradable.
Con una mano borro lo bello
que en mi vida siempre hubo,
con la otra apagó la llama
que daba luz, calor, esperanza al futuro.
Sentada en la fría estancia
de las horas vacías, obsesionantes,
vi marchar a la alegría, al amor,
a los sueños inalcanzables.
Mientras, lo bueno que en mí tenía
se perdía en las tinieblas
ocupando espacios inquietantes.
Mi alma se precipitó al vacío,
lloré por ella, por todo…
Pero este llanto llegó tarde.
¡Demasiado tarde!
mas ella me persiguió implacable
me abrazó con sin igual sutileza
alejó de mí todo lo que es agradable.
Con una mano borro lo bello
que en mi vida siempre hubo,
con la otra apagó la llama
que daba luz, calor, esperanza al futuro.
Sentada en la fría estancia
de las horas vacías, obsesionantes,
vi marchar a la alegría, al amor,
a los sueños inalcanzables.
Mientras, lo bueno que en mí tenía
se perdía en las tinieblas
ocupando espacios inquietantes.
Mi alma se precipitó al vacío,
lloré por ella, por todo…
Pero este llanto llegó tarde.
¡Demasiado tarde!

Carol